corazon transparente El amor de Dios

 

Todos, como humanos que hemos escuchado de Dios, unos creen, otros incluso le tienen respeto. Pero en la actualidad existen imágenes muy erradas de Dios. Por ejemplo unos piensan en un Dios que todo lo prohíbe, que castiga, que trata a su creación con severidad. Incluso las culturas primitivas veían también a sus Dioses de esta forma, y creían que existían varios Dioses. Pero sus creencias estaban erradas. Fue allí donde se inició la revelación del Dios único y verdadero. Un Dios cuya esencia no es la que el hombre creía, no es un Dios de prohibición, no es un Dios interesado, ni rencoroso, es un Dios de profundo amor por su creatura. Desde que se inició la revelación de Dios al mundo, por medio de Israel se ha dado a conocer como un Dios que ama su creatura, y si no la amara no la hubiera creado.

Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo habrías hecho.(Sab 11,24)

¿Como es el amor de Dios?

La respuesta es

que es un amor, más profundo que el mar, más grande que la infinidad del universo. En palabras Humanas se nos compara el amor de Dios, como el amor de un Padre hacia su hijo. Como el amor de aquel que entrega a su hijo único para salvar a sus creaturas amadas. Un amor que sobrepasa toda infidelidad, toda ofensa, un amor incondicional.

 

Algunas citas bíblicas que expresan este amor son las siguientes:

Isaías 43,1-4 a: Dice Yahvé, tu creador, Jacob, tu plasmador, lsrael. No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo; si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás ni la llama prenderá en ti. Porque yo soy Yahvé tu Dios, el santo de Israel, tu salvador… Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo.

Isaías 54,10 Porque los montes se correrán y las colinas se moverán, mas mi amor de tu lado no se apartará y mi alianza de paz no se moverá - dice Yahveh, que tiene compasión de ti.

Jeremías 31,3 Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti.

Romanos 8, 35-39 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada? como dice la Escritura: = Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero. =Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades. ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Pero Dios no solo ama incondicionalmente al hombre, si no que el apóstol Juan define a Dios como amor. Al decir en su primera carta Dios es amor. Y acá nos acercamos a un nuevo compromiso, porque si Dios es amor, todo aquel que conozca a Dios debe amar. Y no solo amar a Dios, sino a todos los demás.

Dios nos demostró su amor enviando a su hijo único para que por su muerte todos fuésemos salvados de morir eternamente. Antes de que nosotros amaramos a Dios él nos amó a nosotros, y por amor entregó a su hijo. Nuestro compromiso entonces es amarnos entre nosotros de la misma forma como Dios padre nos ama a nosotros. Cuando logramos ese punto de amarnos los unos a los otros, ya tenemos a Dios en nuestro corazón y si tenemos a Dios en el corazón recibimos por medio del hijo, al espíritu Consolador que aviva el amor. Al lograr este nivel de amor, ya pertenecemos a Dios y Dios a nosotros. Ya no hay temor, porque el amor perfecto destierra al temor. El que dice que Ama a Dios y odia a su hermano es un mentiroso, pues quien no ama a su hermano a quien ve, como puede amar a Dios a quien no ve?.

En conclusión debemos enamorarnos de nuestros hermanos, para amar de esta forma incondicionalmente a Dios y retribuirle nuestro amor.

Si Dios entregó a su hijo por amor a nosotros, y si Jesús que es también Dios, dio su vida por sus amigos, nosotros para retribuir ese amor debemos entregar nuestra vida a las manos de Dios y abandonados en ellas conseguiremos que él nos cuide, nos alimente y nos lleve a la felicidad.

Finalmente si Dios es amor, podemos describir a Dios, como describe Pablo al Amor.

Dios es paciente y Bondadoso.

No tiene envidia, ni orgullo ni arrogancia.

No es grosero ni egoísta. No se irrita ni es rencoroso.

No se alegra de la injusticia si no que encuentra su alegría en la verdad.

Todo lo disculpa. Todo lo cree, todo lo espera. Todo lo soporta.